Reparto de 150 árboles de 4 variedades seleccionadas
Se multiplicarán por injerto las variedades seleccionadas por valoración, importancia local y peligro de extinción. Los árboles se repartirán entre la población y entidades locales colaboradoras.
Documentar las variedades es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es que vuelvan a crecer en las huertas del Valle. Por eso, este otoño repartiremos unos 150 árboles de cuatro variedades locales.
Cómo se han elegido
Se han priorizado las variedades según tres criterios:
- La valoración de la gente del Valle. Las que más se recuerdan por su sabor, por lo bien que aguantan hasta primavera o por su uso en la cocina de casa.
- Su importancia local. Las que estuvieron extendidas en varios pueblos y forman parte de la historia de las casas.
- El peligro de desaparecer. Las que quedan en uno o dos árboles, muchas veces centenarios y muy envejecidos.
(Pendiente de confirmar: qué cuatro variedades se reparten.)
De dónde salen los árboles
Los árboles se obtienen por injerto a partir de los ejemplares originales localizados durante el proyecto. Es la única manera de conservar una variedad tal cual es: una semilla de manzana da un árbol distinto al de su madre, mientras que el injerto reproduce exactamente la variedad.
A quién van
Los árboles se repartirán entre vecinas y vecinos del Valle y entidades locales colaboradoras. La idea es que cada variedad quede en varias casas y en varios pueblos, para que no vuelva a depender de un solo árbol.
(Pendiente de confirmar: fecha, lugar y forma de apuntarse.) Mientras tanto, puedes escribirnos a info@zaraitzukosagardoiak.org.